Constructor de rutinas
Series, repeticiones, peso y descanso, con el video de cada ejercicio. Plantillas para no arrancar de cero.
La gente no deja el gimnasio porque le duelen las piernas. Lo deja cuando siente que da igual si va o no. FitApp le avisa a tu equipo quién está flojeando, antes de que deje de venir.


Primero falta un martes. Después dos. Al mes ya no está, y nadie se enteró hasta que dejó de aparecer el pago. Son las tres frases que más escuchamos de los dueños:
Las rutinas están en un cuaderno.
Y en el WhatsApp del profe, y en una foto que el alumno perdió. Cuando el profesor falta, nadie sabe qué le tocaba a quién.
Me entero de la lesión cuando ya pasó.
La nutricionista o el kinesiólogo indicó no cargar el hombro. El profesor no se enteró y el jueves le puso press militar.
No sé quién está por irse.
Sin registro real de asistencia ni de progreso, la baja siempre es una sorpresa. Y recuperar un alumno cuesta mucho más que retenerlo.
Estas son capturas reales de la app, con el gimnasio de demostración. Cada uno entra con su usuario y ve exactamente lo que necesita para su trabajo.
Abre la app y ve lo que importa hoy: cuánto se cobró, quién debe, quién dejó de venir y qué falta resolver.

Sabe quién viene hoy, quién reportó cómo durmió y comió, y quién está flojeando, antes de que se vaya.



La nutricionista (o el kinesiólogo) trabaja con su propia mirada, conectada con lo que hace el profesor.


Y tiene motivos para abrirla todos los días: rachas, puntos, insignias y desafíos de la semana.



En vez de revisar diez pantallas, FitApp te arma la lista y la ordena por urgencia. Cuando lo resolvés, se tacha solo.

El cuaderno, el WhatsApp, el Excel, la memoria del profe y la agenda de recepción. Todo eso, en un mismo lugar.
Series, repeticiones, peso y descanso, con el video de cada ejercicio. Plantillas para no arrancar de cero.
Sueño, comidas, molestias y sensación del día. Un semáforo que resume cómo viene cada alumno.
El especialista carga la restricción y el profesor la ve antes de armar la rutina. Se termina el "no sabía".
Marcas por ejercicio, cuánto subió desde que empezó y cómo viene mes contra mes.
Insignias, niveles y desafíos semanales. Cuando la racha está por cortarse, el alumno recibe un aviso.
El alumno avisa si no viene; el profe también, y el gerente asigna quién lo cubre. Sin diez mensajes de WhatsApp.
Los turnos aparecen solos en el calendario del celular, y si el profe falta, se actualiza.
Mandá un aviso a todos o a un grupo. Y cada noche, un mensaje a quien vino (o faltó), escrito con la voz de tu gimnasio.
Cobros, caja diaria, gastos, sueldos, monotributo y el cierre del mes listo para el contador.
Cada persona elige un personaje o sube su foto. Se reconoce a cada alumno de un vistazo.
Se agrega a la pantalla de inicio como cualquier app, sin Play Store ni App Store, y manda notificaciones.
El progreso de un alumno, su historia clínica o su plan, listos para imprimir o mandar.
Tu dirección propia, tu logo y tus colores. Elegís si la app se ve clara u oscura. Para el alumno es la app de su gimnasio, no la de un proveedor.


No hay instalación, ni servidores que comprar, ni capacitación de tres días. Esta es la secuencia real.
Nos contás cómo trabaja tu gimnasio y te mostramos la app funcionando con datos de ejemplo, sin compromiso.
Tu gimnasio queda en tugimnasio.fitapp.website, con tu logo y tus colores.
Damos de alta a profesores y especialistas. La app te guía con una lista de puesta en marcha.
Se registran solos desde el celular y vos los aprobás. Arrancá con un grupo chico y sumá el resto.
Lesiones, peso, alimentación y horas de sueño de tus alumnos. No es información que se pueda guardar de cualquier manera, y no lo hacemos.
Los datos de tu gimnasio no los ve ningún otro. Ni por error ni a propósito.
Un profesor, a sus alumnos. Un especialista, a sus pacientes. Un alumno, sus propios datos.
La cuenta con más permisos se protege con un código del celular, además de la contraseña.
Queda asentado quién hizo cada cambio y cuándo, también en la historia clínica.
Backups automáticos y conexión cifrada en todas las pantallas.
Si algún día te vas, te los llevás. No los vendemos ni los usamos para otra cosa.
Todos los planes traen todas las funciones. Solo cambia cuántos alumnos activos podés tener: profesores, nutricionistas y gerentes son ilimitados.
Hasta 50 alumnos activos
US$ 50 / mes
Quiero este plan
Hasta 150 alumnos activos
US$ 100 / mes
Quiero este plan
Hasta 350 alumnos activos
US$ 150 / mes
Quiero este plan
Alumnos sin límite
US$ 200 / mes
Quiero este plan
Precios en dólares estadounidenses. Si crecés, pasás al plan siguiente cuando quieras.
No. Entran desde el navegador a la dirección de tu gimnasio y, si quieren, la agregan a la pantalla de inicio. Queda con ícono, se abre a pantalla completa y manda notificaciones, igual que cualquier app, pero sin tiendas ni actualizaciones manuales.
Sí, y es donde más se nota. En un gimnasio de 40 personas el dueño conoce a todos, pero igual no puede acordarse de quién no viene hace dos semanas. Eso es justamente lo que resuelve.
La rutina se arma una sola vez y después se copia y se ajusta. La mayoría la maneja el primer día. Los acompañamos en la puesta en marcha y el soporte es por WhatsApp, no por un formulario de tickets.
Lo carga él mismo o el gerente, y la app avisa a quién hay que asignar como reemplazo. Los alumnos de ese turno reciben el aviso y, si sincronizaron su calendario, también se les actualiza ahí.
Sí. Te mostramos la app funcionando con un gimnasio de demostración y, si querés avanzar, armamos el tuyo para que lo pruebes con gente real antes de cerrar nada.
Son tuyos. Te los entregamos exportados y después los eliminamos de nuestros servidores. No hay letra chica.
Necesita conexión para cargar y guardar datos. Como es liviana, anda bien con datos móviles. Si tu gimnasio está en un sótano sin señal, conviene tener WiFi.
Sí. Un personal trainer con alumnos a distancia usa el mismo sistema: arma rutinas, ve los reportes diarios y sigue el progreso sin estar presente.
Escribinos y te mostramos si FitApp te sirve. Si no te sirve, te lo decimos.
La forma más rápida es WhatsApp. También podés escribirnos por mail.
Escribí el nombre corto de tu gimnasio y te llevamos a tu dirección.
Es la primera parte de la dirección que te dio tu gimnasio.